Martes 11 de Septiembre de 2018

Martes 11 de Septiembre de 2018 08:58 am

El peso cayó en picada en el sexenio de Peña Nieto; perdió 50% de su valor


EL SEMANARIO.- Se cumplió uno de los peores vaticinios que tenemos los mexicanos: la devaluación del peso. Como sucedió con todos los gobiernos priístas de finales del siglo pasado, la caída de la moneda nacional era una constante y por obvias razones, esto tenía un impacto en la calidad de vida de los ciudadanos.


 


A pesar de que aparentemente las consecuencias no fueron tan desastrosas, en este sexenio el peso se depreció en 48 por ciento de su valor, al pasar de 12.93 el 1 de diciembre de 2012 a 19.13 pesos por unidad a principios de septiembre pasado.


 


Pero con picos tan altos como aquel 21.93 pesos por dólar del 19 de enero del 2017, en la víspera de que Donald Trump asumiera el poder de los Estados Unidos y con una incertidumbre terrible sobre lo que podría pasar con respecto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).


 


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Las decisiones del gobierno


 


A pesar de que el presidente Peña Nieto resaltó el crecimiento económico del país durante los seis años de su administración, que es algo que según él “no había ocurrido en los últimos cuatros sexenios”, con un crecimiento promedio de 2.4 por ciento, la realidad es que la devaluación del peso fue uno de los temas que ponen a discusión su gestión.


 


Ya que como lo afirma Raymundo Tenorio, analista de economía y profesor asociado del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey (ITESO), las medidas que ha implementado el gobierno actual han tenido cierto impacto negativo para que el peso haya caído de manera tan estrepitosa.


 


“La política fiscal ha afectado al tipo de cambio” pues cuando se “promueve un déficit creciente hace que la moneda tenga presiones”, aseguró el académico.


 


En ese sentido, Tenorio aseguró en declaraciones para Forbes, que “la gestión fue nefasta, vista desde el tipo de cambio”, incluso afectó los niveles de inversión, a pesar de que peña Nieto aseguró que de 2012 a 2017 sumaron 193 mil millones de dólares, 53 por ciento más en comparación con lo registrado en el sexenio anterior.


 


Sin embargo, con un peso más estable las cosas hubieran sido mucho mejor. “Si tú como inversionista extranjero vas a invertir en México, quieres que el tipo de cambio se mantenga estable, porque si se deprecia demasiado, tus ingresos en dólares van a bajar. Esto podría provocar que se haga menos atractivo invertir en el país”, dijo Tenorio.


 


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Los factores externos que presionan al peso


 


Pero también hubo durante estos últimos seis años factores externos que golpearon al peso con una fortaleza increíble. Uno de ellos fue la debacle del precio del petróleo en el mercado internacional, que mientras en 2013 el precio del barril rondaba los 100 dólares, un año después la mezcla mexicana se ubicó en apenas 23.9 dólares por barril.


 


Después llegaron las elecciones de Estados Unidos y el triunfo de Donald Trump, algo que aumento la incertidumbre en los mercados y afectó de manera directa al peso. Lo mismo que la  renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).


 


Incluso hasta la guerra comercial emprendida por Trump contra sus socios al imponer aranceles al acero y aluminio; afecta al peso actualmente.


 


De esta manera, el mandato de Peña Nieto será recordado entre otras cosas, porque fue donde el peso se devaluó casi en 50 por ciento, algo que desde cualquier ángulo de donde se le vea, es negativo para el país.


 








 

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