Domingo 10 de Junio de 2018

Domingo 10 de Junio de 2018 10:18 am

Descenso del PIB mundial por la guerra arancelaria de Trump | EDUARDO RUIZ HEALY

Pocos creen que una guerra arancelaria entre dos o más países es benéfica para alguna de las partes involucradas y menos para los consumidores que finalmente deben pagar por productos y servicios cuyos precios aumentan debido a aranceles más altos.


Entre estos pocos se encuentra el presidente estadounidense Donald Trump, quien el 2 de marzo pasado anunció que impondría aranceles del 25% a las importaciones de acero y del 10% a las del aluminio.


Ese día, a las 4:50 de la mañana (Este), escribió esto en su cuenta de Twitter @realDonaldTrump,: “Cuando un país (EEUU) pierde muchos miles de millones de dólares al comerciar con prácticamente todos los países con los que tiene negocios, las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar. Por ejemplo, cuando perdemos 100 mil millones de dólares con un país concreto y se muestran satisfechos, ya no comerciamos más -y ganamos a lo grande. ¡Es fácil!”.


A las 7:01 tuiteó:” Debemos proteger a nuestro país y nuestros trabajadores. Nuestra industria acerera está en mal estado. SI NO TIENES ACERO, ¡NO TIENES UN PAÍS!”.


Y a las 7:57 tuiteó: “Cuando un país impone impuestos a nuestros productos, por ejemplo, del 50%, y gravamos el mismo producto que llega a nuestro país en ZERO, no es justo ni inteligente. Pronto iniciaremos IMPUESTOS RECÍPROCOS para que cobremos lo mismo que nos cobran. ¡Déficit comercial de 800 mil millones de dólares! ¡No tenemos otra opción!”.


Desde ese día de marzo, alegando que esas importaciones de acero y aluminio representan una amenaza a la seguridad nacional de su país, que importa cuatro veces más acero del que exporta, Trump ha impuesto los aranceles arriba mencionados a las importaciones provenientes de poco más de 100 países.


De acuerdo a la Organización Mundial del Comercio, el 75% de esas importaciones provienen de solo ocho países: Canadá, Brasil, Corea del Sur, México, Rusia, Turquía, Japón y Taiwán.


Para responder a la guerra arancelaria declarada por Trump, la mayoría de los países han impuesto aranceles a un gran número de productos estadounidenses, lo que irremediablemente afectará a las empresas y consumidores de casi todo el mundo.


La más reciente ocurrencia de presidente estadounidense causará un descenso del 1.5% del PIB mundial, de acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).


Las decisiones del populista-demagogo gringo afectan la economía mundial, a la mexicana, al tipo de cambio y, por ello, a nuestros bolsillos.


 






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