Miércoles 31 de Enero de 2018

Miércoles 31 de Enero de 2018 08:30 am

El PIB de México se expandió 2.3% en el 2017

EL ECONOMISTA.- La economía mexicana registró una expansión de 2.3% en el 2017, según la estimación oportuna con cifras desestacionalizadas que hace el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).


De confirmarse esta tasa en la cifra final que será divulgada el 22 de febrero, se completaría un segundo año consecutivo en desaceleración, tras 2.7% que se expandió el Producto Interno Bruto (PIB) en todo el 2016 y el pico del sexenio, alcanzado con la expansión de 3.3% del 2015.


No obstante, analistas como Alberto Ramos, economista para América Latina en Goldman Sachs, opinan que el crecimiento del 2017 puede considerarse como “notable, al asumir que en el 2017, se  sortearon una serie de retos, que fueron desde la incertidumbre por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), hasta el impacto de las políticas fiscal y monetaria más restrictivas ante una inflación acelerada, que se mantuvo en el año.


 


Al validarse en 22 días el dato anual del PIB, se confirmaría que la expansión de la actividad económica de México se quedó dentro del rango de la previsión de crecimiento oficial, que es de 2 a 2.6 por ciento.


 


En el detalle de la información del Inegi se puede ver que en el último trimestre del año, la actividad económica registró un avance de 1% respecto del trimestre inmediato anterior.


 


Esto con relación con el dato arrojado entre julio y septiembre, cuando se presentó una contracción de 0.3% en el PIB, que recogió principalmente el impacto de los sismos y la profunda contracción que mantiene la minería.


 


En el desempeño anual del PIB, esto es, el que compara el periodo octubre-diciembre del 2017 con el mismo del 2016, se observó una expansión de 1.7% desestacionalizado. Así, la actividad económica registró la segunda tasa trimestral anualizada más baja de crecimiento en tres años, desde 1.1% inscrito en el primer trimestre del 2014.


 


DOS ACELERAN; INDUSTRIA, SE CONTRAE


 


La información del instituto de estadísticas muestra que, visto por componentes, el segmento económico más dinámico del último trimestre resultó el de actividades primarias, que registró un avance anual de 4 por ciento.


 


Este segmento de las actividades incluye agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza. Este avance está por encima del crecimiento de 0.8% que registró el mismo segmento el trimestre anterior.


 


En tanto, el segundo componente más dinámico fue el de actividades terciarias, que corresponde a servicios.


 


Según los datos, este segmento que incluye al comercio y actividades financieras mostró una expansión anual de 2.6% que contrasta con el incremento de 2.5% observado en el tercer trimestre también en su registro anual.


 


Al final, el menos dinámico de los tres sectores económicos, el único que registró cifras negativas, fue el de las actividades secundarias, del que forma parte la producción industrial.


 


En conjunto, en su comparativo anual, estas actividades presentaron una contracción de 0.7%, la tercera trimestral consecutiva, explicada por la recesión persistente del sector minero.


 


Alejandro Cervantes, economista sénior en Banorte-Ixe, anticipó que la recesión de la industria minera continuará al menos en el primer trimestre del año.


 


En tanto, analistas de Citibanamex esgrimen que al interior de la industria, el buen desempeño que presenta la manufacturera es contrarrestado por la falta de dinamismo en los sectores de la construcción y minería petrolera.


 


De acuerdo con el estratega de Banorte-Ixe, la información divulgada por el Inegi es consistente con su previsión de que la economía mexicana se desacelerará en el primer trimestre del año.


 


“En particular esperamos una desaceleración marginal del consumo privado ante los niveles elevados de la inflación, lo cual estará compensado parcialmente por el dinamismo del empleo así como del crédito bancario al sector privado”, precisó.


 


Además, dice Ramos, de Goldman Sachs, la incertidumbre  respecto al resultado de las elecciones presidenciales del 2018 y el generado por la renegociación del tratado comercial tendrá un impacto negativo en la actividad económica con un claro efecto en inversiones defensivas y consumo doméstico cauteloso.


 


UNO ES MÁS OPTIMISTA


 


Aparte, el economista de JPMorgan para México, Gabriel Lozano, revisó al alza su pronóstico de crecimiento para el 2018, de 2.2 a 2.4%, ante el impulso que, confían, dará la economía mundial a la actividad económica doméstica y que permitirá contrarrestar la incertidumbre por las elecciones y el TLCAN.


 


En su opinión, el dato de las manufacturas es mucho más sólido que en trimestres anteriores, lo que podría sugerir que habría un factor positivo de transmisión de las mejores condiciones externas hacia México vía demanda exterior de productos.


 


El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó desde la semana pasada que la economía mexicana conseguirá un crecimiento de 2.3% en este año. Una tasa que evidencia un ajuste al alza de 4 puntos porcentuales, desde 1.9% estimado por ellos mismos en octubre.


 


La corrección al alza del FMI alcanza también para el año próximo, donde los expertos del organismo esperan una expansión para México de 3 por ciento.


 


ymorales@eleconomista.com.mx


 


 






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